Por Mario Antonio Lara Valdez
En la República Dominicana, hablar de justicia social también implica
reconocer y honrar a quienes dedicaron su vida a la defensa de la soberanía
nacional. Bajo esa premisa, la Junta de Retiro y Fondo de Pensiones de las
Fuerzas Armadas (JRFPFFAA) se ha consolidado como una de las instituciones de
mayor impacto social del Estado dominicano, transformando el concepto de retiro
militar en un sistema de protección integral, digno y humano.
Este proceso de transformación ha contado con el respaldo estratégico
del Ministerio de Defensa, bajo las directrices del Teniente General Carlos
Antonio Fernández Onofre, cuya visión ha colocado al bienestar del militar
retirado como un eje prioritario de la política pública en materia de seguridad
social.
Una Junta de Retiro que llega a cada rincón del
país
Uno de los avances más significativos ha sido la descentralización de
los servicios, acercando la institución a quienes durante décadas debieron
desplazarse largas distancias para realizar trámites básicos.
La construcción y remodelación de oficinas regionales en distintas
provincias del país ha permitido impactar directamente a miles de
beneficiarios, reduciendo brechas territoriales y dignificando la atención.

Estas sedes modernas y funcionales no solo agilizan procesos
administrativos, sino que se han convertido en puntos de acompañamiento social,
facilitando desde certificaciones y resoluciones hasta la afiliación a planes
de salud, ayudas sociales, acceso a programas educativos, inserción laboral y
crédito solidario.
Solidaridad que se traduce en acciones concretas
La dimensión humana de la gestión se refleja en la ejecución de jornadas
sociales que han beneficiado a miles de familias de militares retirados y a
comunidades civiles en condiciones de vulnerabilidad.
Estas jornadas, desarrolladas en coordinación con otras instituciones
del Estado, han llevado alimentos, medicamentos, equipos médicos y asistencia
directa a comunidades de difícil acceso.
Para el ministro de Defensa, estas acciones representan mucho más que
operativos puntuales: constituyen una expresión tangible de justicia social y
presencia del Estado. Escuchar, acompañar y responder con prontitud a las
necesidades de pensionados, viudas y tutores se ha convertido en una política
permanente.

Inclusión financiera y oportunidades para una
vida digna
Otro hito de alto impacto ha sido el programa “Pensionado Feliz”,
mediante el cual se han otorgado créditos a miembros en retiro, permitiéndoles
mejorar viviendas, atender situaciones de salud, emprender negocios familiares
y reorganizar sus finanzas.
A esto se suma el programa de inserción laboral, que ha garantizado
empleos formales para retirados y familiares directos, con salarios dignos y
acompañamiento institucional.
La experiencia, disciplina y formación militar han sido reconocidas por
empresas públicas y privadas como un valor agregado para el desarrollo
nacional.
Justicia financiera y saldado de deudas
históricas
La actual gestión también marcó un antes y un después en materia de
pagos. Han sido entregados a pensionados recursos que esperaron por años lo que
les correspondía por derecho.
Asimismo, se han otorgado aumentos y se han aprobado reconsideraciones
que beneficiaron a un amplio segmento de la comunidad retirada.
Estas acciones responden a una directriz clara del presidente de la
República: toda deuda con los veteranos es una deuda moral. Bajo ese principio,
el Ministerio de Defensa ha liderado una transformación financiera basada en la
transparencia y la equidad.
Salud, viviendas y acompañamiento social
El impacto social se completa con iniciativas en salud y bienestar,
fortaleciendo la seguridad alimentaria y el acceso a servicios
esenciales.
Mediante alianzas interinstitucionales, también se han impulsado
proyectos de viviendas dignas, reparaciones estructurales, donaciones y
programas de formación cívico-social, acompañando a los retirados no solo desde
lo económico, sino también desde lo humano y emocional.

Una gestión que honra el servicio a la patria
Al hacer balance de estos logros, el actual presidente de esta Junta de
Retiro, general de Brigada Pablo Roberto Jiménez Sánchez, ha reconocido el
respaldo constante del Teniente General Fernández Onofre y ha reafirmado el
compromiso de continuar ampliando la cobertura médica, los programas
habitacionales y las oportunidades financieras.
Los resultados hablan por sí solos: miles de vidas impactadas, familias
protegidas y un Estado que honra con hechos a quienes sirvieron con
honor.
La Junta de Retiro y Fondo de Pensiones de las Fuerzas Armadas se erige
hoy como un referente de gestión pública con sentido social, demostrando que
cuando la voluntad política se combina con planificación y humanidad, la patria
cumple su promesa de no dejar atrás a sus héroes en retiro.